jueves, 30 de noviembre de 2017

Bitcoin y ICOs, la burbuja de lo virtual

¿Qué es el bitcoin? Pregunta que durante todo el 2017 ha sido el encabezado de algún artículo en cada medio de comunicación impreso, para aquellos que aún no lo tienen claro (el sentido conceptual que es lo que todos repiten, porque el sentido operativo no ha sido suficientemente explicado) se trata de una “moneda virtual” es decir, un programa informático que dice cumplir con las características de cualquier moneda, conservador de valor, medio de cambio y unidad de cuenta.

Lo novedoso de esta idea es la tecnología detrás del registro de las transacciones, de tal forma que no se pueden falsificar y si se pueden rastrear, la llamada blockchain. Por otro lado, tiene una propuesta atractiva, a diferencia de las divisas actuales, pesos, dólares, yenes, etc., que pueden ser creadas a voluntad del Estado emisor, el bitcoin no será ilimitado, surge de un programa informático y tiene una emisión limitada. A pesar de ser una innovación tecnológica y como tal, sujeta a ensayo y error y a riesgos impredecibles, su popularidad la ha llevado a cotizarse por arriba de los 6000 dólares. ¿Quién querría tener una moneda experimental? En primer lugar, aquellos que buscan estar fuera del perímetro regulatorio, es decir, evasores de impuestos, criminales, etc.; en segundo lugar, aquellos que han visto como su cotización sube de forma imparable, es decir, especuladores, compro hoy y mañana vendo, porque no aprendimos nada durante la crisis financiera, más y más personas se suman a la puja del valor.

Y dentro del tren de las oportunidades no faltan quienes busquen sacar tajada de la ambición desmedida. El bitcoin no es la única moneda virtual (de hecho, no fue ni la primera) y basados en más o menos los mismos principios y esperando el mismo resultado, han surgido más y más programas informáticos que dicen tener las características de las monedas. De hecho, se ha generado un esquema que obtiene inversiones a cambio de divisas virtuales que aún no han sido desarrolladas, las llamadas Ofertas Iniciales de monedas (Initial Coin Offering en inglés). Este esquema no es ilegal, pero si muy riesgoso para los inversionistas. En principio sirve para obtener recursos como capital semilla para diversos proyectos no necesariamente como divisas virtuales por si mismas. El problema es a quien están siendo dirigidas, al público en general, a aquellos inversionistas que no tienen conocimiento de divisas virtuales más allá de las noticias diarias sobre la cotización del bitcoin, es decir, tienen todos los incentivos para ser víctimas de un fraude.

¿Deberían ser prohibidas? ¿Reguladas? La verdad es que las autoridades reguladoras han reaccionado tarde, hay jurisdicciones como China y Corea del Sur que han prohibido del todo este tipo de divisas y esquemas de financiamiento, hay otras como la Unión Europea que las han catalogado como valores, es decir, como un resguardo de valor, pero sin la característica de ser medio de cambio; y hay otras que siguen sin reaccionar, a riesgo de lo que traiga el futuro.

La psique del ser humano funciona muy distinto de lo que los economistas llaman homo economicus, las decisiones no se toman con racionalidad y cuando se trata de la oportunidad de hacerse ricos se olvidan hasta las malas experiencias, un principio para no caer en un esquema fraudulento es pensar “si suena demasiado bien para ser verdad seguramente no es verdad” y si en algún momento llega a usted una propuesta parecida, solo recuerde como le fue a sus amigos un año atrás con la llamada flor de la abundancia.

viernes, 24 de noviembre de 2017

#Toobigtofail los bancos sistemicos de 2017


Antier el Financial Stability Board (FSB) publicó la lista de los bancos sistémicamente importantes a nivel mundial (G-SIBs), eufemismo para lo que en la crisis financiera de 2007 se conoció como Too-big-to-fail. Oh sorpresa, son 30 igual que el año pasado y se mantienen las mismas instituciones salvo una entrada (Royal Bank of Canada) y una salida (Groupe BPCE), a diferencia de 2016 que no hubo entradas o salidas, solo movimientos entre categorías.

¿Quiénes están en ella? 

       Ocho bancos norteamericanos (JP Morgan Chase, Bank of America, Citigroup, Goldman Sachs, Wells Fargo, Bank of New York Mellon, Morgan Stanley, State Street)
        Cuatro bancos de Reino Unido, (HSBC, Barclays, Royal Bank of Scotland, Standard Chartered)
        Cuatro bancos chinos (China Construction Bank, Industrial and Commercial Bank of  China    Limited, Agricultural Bank of China, Bank of China)
        Tres japoneses (Mitsubishi UFJ FG, Mizuho FG, Sumitomo Mitsui FG)
        Tres franceses (Groupe Crédit Agricole, Société Générale, BNP Paribas)
        Dos suizos (Credit Suisse, UBS)
        Uno alemán (Deutsche Bank)
        Uno holandés (ING Bank)
        Uno canadiense (Royal Bank of Canada)
        Uno italiano (Unicredit Group)
        Uno sueco (Nordea)
        Uno español (Santander)

El propósito de esta lista no es causar alarma, sino agrupar a éstos 30 bancos bajo una metodología basada en cinco consideraciones sobre su “sistemicidad”, es decir, su influencia o impacto en la economía mundial; si se quiere ver de otro modo, su clasificación respecto a que tanto impacto tendría su quiebra. A mayor peso en los factores (sustituibilidad, interconexión, tamaño, actividad internacional, complejidad) se plantea un mayor requerimiento de capital adicional, en la categoría 4 de 5 se encuentra el banco con la mayor puntuación, JP Morgan Chase.

De esta forma podemos ver que hasta en bancos globales hay diferencias, sin duda los problemas con cualquiera de éstos significarían un nuevo impacto en el sistema financiero internacional, pero hay de impactos a impactos, por ponernos un poco más localistas; Citigroup, HSBC y Sandanter son los relevantes para México debido a su papel en nuestro sistema bancario, éste último igualmente con una fuerte presencia en América Latina. Si lo analizamos desde un punto de vista geopolítico, resalta el peso del sistema financiero norteamericano, con 8 bancos y el ascenso de las instituciones chinas, al contar este año con 4, siendo que en la primera lista de G-SIBs la única institución china que figuraba era el Bank of China. El resto del G7 se encuentra presente en la lista con una menor cantidad de bancos y sin embargo ningún otro país emergente es representado por algún banco.

Francamente, la nacionalidad puede ser uno de los análisis menos importantes, son quizá los modelos de negocio de estas instituciones lo que mayor alerta debería provocar, aunque hay grandes bancos con modelos orientados al financiamiento de ciertos sectores productivos, como los bancos japoneses. Hay un gran número de ellos que estuvieron directamente implicados en la crisis de 2007, empezando por aquellos que basan sus negocios en la operación en los mercados financieros como los suizos o la mayoría de los norteamericanos y por tanto, su sola presencia en ésta lista es motivo de cuestionamiento sobre el éxito de la reforma financiera, si continúan siendo demasiado grandes para dejarlos quebrar, ¿qué evitaría que a medida que pasa el tiempo vuelvan a tomar ventaja de dicha condición y sean menos adversos a los riesgos? 

lunes, 4 de septiembre de 2017

El papel del Financial Stability Board 3 Los retos para el futuro

Al dar por concluida la agenda post crisis inicia una nueva etapa en la política regulatoria internacional, primero analizar los efectos de las reformas, segundo identificar nuevos problemas y tercero trabajar para aquellos temas que no han sido resueltos del todo,

Quieres saber que temas deben estar en la agenda?


lunes, 28 de agosto de 2017

El papel de Financial Stability Board 2

En 2011 el G20 estableció la estrategia a seguir en la reforma al sistema financiero global... a 10 años de la crisis cual ha sido el desarrollo de las cuatro prioridades?

  • No mas instituciones demasiado grandes para quebrar
  • Instituciones financieras más solidas
  • Un mercado de valores seguro y confiable
  • Un sistema de financiamiento basado en el mercado seguro (sistema shadow banking)


lunes, 21 de agosto de 2017

El papel del Financial Stability Board 1

En 2009 se institucionalizó la agenda regulatoria de los países desarrollados y emergentes reunidos en el G20 mediante la creación del Financial Stability Board.

Hoy 2017 se da por concluida la agenda post crisis, cuales fueron las prioridades en este proceso?

Comentemos sobre los 4 puntos esenciales...


domingo, 16 de julio de 2017

BIS, el Banco de Bancos Centrales con cambios en su estructura en 2019

Es sabido desde hace algunos meses que a partir del primero de octubre, Agustín Carstens dejará el Banco de México para ocupar la posición de Gerente General de Banco Internacional de Pagos (BIS por sus siglas en inglés), en lo que se ha sido entendido como un reconocimiento a su capacidad como banquero central.

Sin embargo, poco se sabe sobre la institución de la que formará parte; y es que el BIS, institución mucho más antigua que el Fondo Monetario Internacional (FMI) o que el Banco Mundial (BM), no recibe la cobertura mediática que reciben los últimos, ni siquiera con la crisis financiera internacional de 2007 fue objeto de los reflectores.

El BIS data de 1930, creada originalmente con la intensión de ser un organismo facilitador de las trasferencias financieras producto de las reparaciones de paz de la primera guerra mundial. Su poca relevancia se debió a la desconfianza de Harry White y Franklin D. Roosevelt en éste, debido a que era una iniciativa en la que Alemania había tenido un papel relevante en su formación.

Actualmente, es una de esas piezas fundamentales de la gobernanza financiera internacional y quizá la más lejana al escrutinio público. Pues su función es la de fungir como el foro de diálogo y cooperación más importante en los temas de política monetaria, al tiempo que es un centro de investigación y producción de conocimientos en la misma materia.

En ese sentido, de la misma forma que el BM y el FMI han sido y son promotores de políticas financieras y económicas hegemónicas, el llamado banco de Bancos Centrales hace lo propio con las políticas monetarias.

Al igual que los otros organismos mencionados, la línea de pensamiento promovida es producto de la perspectiva de los países económicamente más desarrollados. Su membresía, por otra parte, no es amplia ni abierta, sin que exista algún tipo de mecanismo de adhesión más que la invitación por parte del BIS.

He aquí el suceso de gran relevancia que ha pasado de largo en los medios de comunicación, en la reunión general que tuvo lugar en junio pasado, se anunció que llevara a cabo un importantísimo cambio en la conformación de su junta directiva.

Hoy en día la junta está conformada por 21 miembros; al igual que en el consejo de seguridad de la Organización de las Naciones Unidas, existen miembros permanentes, en este caso 6, Estados Unidos, Reino Unido, Francia Italia, Bélgica y Alemania, pudiendo designar estos a su vez a otro miembro de la misma nacionalidad, quedando espacio en la mesa para otros 9, a elegir entre los otros miembros.

Con efecto a partir de enero del 2019, el BIS no ampliará sino reducirá los miembros de la junta directiva, recortando 3 lugares para quedar en 18; a su vez, los 6 miembros permanentes ya no elegirán a otros seis de sus mismas nacionalidades, sino a uno solo, y los lugares para otros miembros se ampliarán de 9 a 11.

Desde la perspectiva de la representación, efectivamente es un cambio significativo, los miembros permanentes serían minoría, 7 y la mayoría serían los electos entre los miembros del BIS.


¿Cambios en la gobernanza financiera? Definitivamente, a partir de la entrada en vigor de lo mencionado, pero no necesariamente en la agenda internacional, pues, aunque países como China, India, Brasil o Rusia donde existe un claro disenso en las prácticas de la política monetaria, como lo es el planteamiento de la autonomía de los bancos centrales, siempre habrá países en vías de desarrollo no dominantes dispuestos a apoyar posturas ortodoxas, vaya, pues que para ejemplos basta un Agustín Carstens